La eternidad de Cristo

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La eternidad de Cristo

Mensaje por Jeanand el Sáb Mayo 02, 2009 1:54 pm

Catorce Pruebas Bíblicas de que Cristo ha Existido Siempre.-

Un Resumen de 37 versículos bíblicos que describen la eternidad de Cristo.-


¿Durante cuánto tiempo existió? ¿Ha habido algún tiempo en el pasado cuando Él no existió?
Este es un punto especialmente cuestionado. ¡Los hombres están enseñando que Cristo es un ser creado! Pero la Palabra de Dios claramente enseña que Cristo ha existido desde toda la eternidad.
Revisemos brevemente los pasajes que enseñan la eternidad de Cristo:
1.- Cristo existió ante de todas las cosas. El siguiente versículo dice que Él existió antes de todas las cosas creadas o seres.
“Porque Cristo existía antes de todas las cosas, y todas las cosas subsisten en él”. Col. 1:17.
2.- Cristo estaba en el comienzo con el Padre. ¿En el comienzo de qué? La inferencia en Juan 1:1 es en el absoluto comienzo. Dios no sería Dios si es que hubo un tiempo cuando Él no existió.
“En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Desde el principio estaba con Dios. Todas las cosas fueron hechas por él. Y nada de cuanto existe fue hecho sin él … Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad. Y vimos su gloria, gloria que, como Hijo único, recibió del Padre”. Juan 1:1-3, 14.
“Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo hemos contemplado y lo palparon nuestras manos, acerca del Verbo de la vida”. 1 Juan 1:1.
“El eterno me poseía en el principio de su obra, antes de sus obras más antiguas”. Prov. 8:22.
3.- El andar de Cristo ha sido desde siempre en el pasado. De tal manera que nunca ha habido un tiem-po cuando Él no haya existido.
“Pero tú Belén Efrata, pequeña entre los millares de Judá, de ti saldrá el que será Señor en Israel. Sus orígenes son desde el principio, desde los días de la eternidad”. Miq. 5:2.
4.- Cristo es la misma imagen de Dios. Por lo tanto tiene que poseer todas las cualidades del Padre, in-cluyendo la eternidad (pasada presente y futura).
“Cristo es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación”. Col. 1:15.
“El Hijo es el resplandor de su gloria, la misma imagen de su ser real, el que sostiene todas las cosas con su poderosa Palabra. Después de efectuar la purificación de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”. Heb. 1:3.
5.- Cristo posee la total plenitud de todos los atributos de Dios. Estos atributos tienen que incluir la eternidad.
“Porque en Cristo habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”. Col. 2:9.
6.- Cristo posee toda la esencia interior de Dios. Esa total esencia interior tiene que incluir la eternidad, o Cristo no sería totalmente Dios.
“Quien, siendo en la forma de Dios, no encontró que fuese un robo ser igual a Dios”. Fil. 2:6 KJV.
7.- Cristo es el Padre Eterno, otro maravilloso título de nuestro maravillosos Señor y Salvador.
“Porque un Niño nos es nacido, Hijo nos es dado, y el gobierno estará sobre su hombro. Será llamado Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz”. Isa. 9:6.
8.- Cristo es bendito para siempre. La bendición es para siempre, para todo el pasado, presente y futuro.
“Cristo … el cual es sobre todas las cosas, Dios bendito para siempre. Amén”. Rom. 9:5 KJV.
9.- Cristo nunca cambia. Esta inmutabilidad va desde el más distante pasado hasta el más distante futu-ro. Esto significa que Él es totalmente inmutable.
“Yo, el Eterno, no cambio”. Mal. 3:6.
“También le dijo: "Tú oh Señor, en el principio pusiste los cimientos de la tierra, y los cielos son obras de tus manos. Ellos perecerán, pero tú permaneces. Todos ellos envejecerán como un vestido, como un manto los envolverás, y serán mudados. Pero tú eres el mismo, y tus años no se acabarán”. Heb. 1:10-12.
10.- Cristo no solo es eterno, sino que también inmortal. “Inmortal” significa que no está sujeto a la muerte o a no existir. Uno de los atributos de Dios es que nunca ha habido un tiempo donde no haya o no venga a existir, ya sea pasado o futuro.
“Inmortal” significa no sujeto a la muerte o a la no existencia. La inmortalidad, no estar sujeto a la muerte o a la no existencia, es uno de los atributos principales de la Divinidad. Es auto-poseída por cada uno de Ellos. No se la deben el uno al otro ni a nadie más.
La palabra Griega para “inmortal” es aphthartos; esto significa “imperecedero”, “incorruptible”. En el nivel divino, esto incluye la vida eterna tanto en el pasado como en el futuro.
“Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre”. Heb. 13:8.
Él estaba “en el principio con Dios”.
“En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Desde el principio estaba con Dios”. Juan 1:1-2.
11.- Cristo posee vida eterna propia. Jesús posee una vida que no tiene fin. “Sin fin” incluye tanto el pasado como el futuro.
Es la cualidad interna de Dios que Él no puede morir en el futuro; y nunca hubo un tiempo, en el pasa-do, donde Él no haya existido.
“Constituido, no según una ley humana, sino según el poder de una vida indestructible”. [En el Griego: vida indisoluble]. Heb. 7:16.
“En Él estaba la vida”. Juan 1:4.
Ningún ser creado le pude dar vida a otro ser. Pero Jesús, que posee vida que nunca termina (en el pa-sado, presente y futuro) puede hacerlo, y lo hará, Él le impartirá Su vida a otros. Esta impartición de la vida eterna de Cristo a Sus seguidores está declarada en muchos pasajes. Los siguientes son apenas al-gunos de ellos: Juan 5:40; 6:33, 40, 47; 10:10; 11:35-43; 17:2; 20:31.
12.- Cristo es el Alfa y el Omega, el principio y el fin. Esto significa que Él posee auto-existencia eterna. Él es, y era y vendrá. Él posee una existencia que abarca las edades y las precede as todas.
“Yo Soy el Alfa y la Omega -dice el Señor Dios- el que es, el que era y que ha de venir, el Todopoderoso”. Apoc. 1:8.
“Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, el Primero y el Ultimo”. Apoc. 22:13.
Los dos pasajes anteriores incluyen el nombre especial de Dios: YO SOY. El significado de ese término es este: uno de los atributos de Dios es que Él es una presencia eterna. Él siempre ha existido y existirá. Él es el YO SOY en el pasado, en el presente, y en el futuro. Él ve todas las cosas, Él sabe todas las cosas, y Él ha existido siempre.
No es suficiente que Cristo pueda ser Dios hoy; Él tiene que haber sido siempre Dios en el pasado, ¡o entonces Él no es completamente Dios!
¿Qué es lo que Satanás procura atacar desesperadamente durante todas las edades en este gran conflicto? El diablo se opone a Cristo y Su ley. Satanás está determinado a socavar la fe ya sea en Cristo o en Su ley o en ambos. En este tiempo de la historia, una batalla especial está siendo peleada acerca de la obediencia a la ley de Dios. Pero Satanás también posee agentes que están tratando de degradar a Cris-to. El diablo los está usando en un intento para derribar a Cristo de Su trono.
13.- Cristo es el YO SOY, el Dios auto-existente. ¿Qué declaración más fuerte podría ser hecha acerca de Su eternidad?
“Dijo Moisés a Dios: ‘Si voy a los israelitas y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vo-sotros, y si ellos me preguntan: ¿Cuál es su nombre? ¿Qué les diré?’ Dios respondió a Moisés: ‘YO SOY EL QUE SOY’. Y agregó: ‘Así dirás a los israelitas: Yo Soy me ha enviado a vosotros’”. Exo. 3:13-14.
Apoc. 1:8 y 22:13 (citados anteriormente), como también otros pasajes donde aparece el YO SOY en Juan, aplican el YO SOY a Cristo en el Nuevo Testamento.
¿Quién fue ese YO SOY que le habló a Moisés? Fue Cristo. Hechos 7:30-38 e Isa. 63:8-13 claramente lo identifican como Cristo.
“Todos fueron bautizados en Moisés, en la nube y en el mar. Todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la Roca espiritual que los seguía, y la Roca era Cristo”. 1 Cor. 10:2-4.
“YO SOY” significa Aquel auto-existente. Esta es una cualidad básica de Dios. Él solo puede ser auto-existente si ha tenido siempre. Piense en esto.
Diversas veces en el libro de Juan, Jesús aplicó el Nombre Divino, el YO SOY, a Él mismo. La frase Griega usada es ego eimi. Significa “yo soy” en un sentido especial. Diversos pasajes de Juan que con-tienen el YO SOY son citados en el siguiente pasaje del Deseado:
“Fue Cristo quien habló a Moisés desde la zarza del monte Horeb diciendo: "YO SOY EL QUE SOY ... Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado a vosotros'. Tal era la garantía de la liberación de Israel. Asimismo cuando vino "en semejanza de los hombres", se declaró el YO SOY. El Niño de Belén, el manso y humilde Salvador, es Dios, "manifestado en carne'. Y a nosotros nos dice: "YO SOY el buen pastor". "YO SOY el pan vivo". "YO SOY el camino, y la verdad, y la vida". "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra". "YO SOY la seguridad de toda promesa". "YO SOY; no tengáis miedo'". "Dios con nosotros" es la seguridad de nuestra liberación del pecado, la garantía de nuestro poder para obedecer la ley del cielo”. DTG:16.
¡Si Jesús no es verdaderamente Dios, entonces usted no tiene ninguna seguridad con respecto a la liberación del pecado y ningún poder que lo capacite para obedecer la ley de Dios!
14.- Si Él ha existido desde toda la eternidad, entonces no puede haber tenido un comienzo. Nunca hubo un tiempo en que haya sido traído a la existencia, o que haya sido creado.
“Pero tú Belén Efrata, pequeña entre los millares de Judá, de ti saldrá el que será Señor en Israel. Sus orígenes son desde el principio, desde los días de la eternidad”. Miq. 5:2.
“Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad. Y vimos su gloria, gloria que, como Hijo único, recibió del Padre … A Dios nadie lo vio jamás. El Hijo único, que es Dios, que está en el seno del Padre, él lo dio a conocer”. Juan 1:14, 18.
“Jesús respondió: ‘Mi Padre siempre está en su obra, y yo también’. Entonces, tanto más procuraban los judíos matarlo, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios”. Juan 5:17-18.
“Ahora Padre, glorifícame a tu lado con la gloria que tuve junto a ti antes que el mundo fuera creado”. Juan 17:5.
“Y agregó: "Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob". Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios”. Exo. 3:6. (Hechos 7:30-38; 1 Cor. 10:2-4; Isa. 63:8-9 lo identifican como siendo Cristo).


Última edición por Jeanand el Sáb Mayo 02, 2009 1:59 pm, editado 1 vez
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Re: La eternidad de Cristo

Mensaje por Jeanand el Sáb Mayo 02, 2009 1:55 pm

La Divinidad y la Eternidad de Cristo en el Espíritu de Profecía

El Espíritu de Profecía enseña algo muy diferente que lo que enseñan los Testigos, los espiritistas y otros Arrianos
El Espíritu de Profecía enseña lo que la Biblia enseña, que Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, es completamente Dios y que ha existido siempre.
He aquí 32 citas del Espíritu de Profecía:
“Tratando todavía de dar la verdadera dirección a su fe, Jesús declaró: "Yo soy la resurrección y la vida". En Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra. "El que tiene al Hijo, tiene la vida". La divinidad de Cristo es la garantía que el creyente tiene de la vida eterna. "El que cree en mí --dijo Jesús-- aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees eso?" Cristo miraba hacia adelante, a su segunda venida. Entonces los justos muertos serán resucitados incorruptibles, y los justos vivos serán trasladados al cielo sin ver la muerte. El milagro que Cristo estaba por realizar, al resucitar a Lázaro de los muertos, representaría la resurrección de todos los justos muertos. Por sus palabras y por sus obras, se declaró el Autor de la resurrección. El que iba a morir pronto en la cruz, estaba allí con las llaves de la muerte, vencedor del sepulcro, y aseveraba su derecho y poder para dar vida eterna.
A las palabras del Salvador: "¿Crees esto?" Marta respondió: "Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo". No comprendía en todo su significado las palabras dichas por Cristo, pero confesó su fe en su divinidad y su confianza de que él podía hacer cuanto le agradase”. DTG:489.

“En él [Cristo] estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres" (Juan 1:4). No es la vida física la que se menciona aquí, sino la inmortalidad, la vida que es propiedad exclusiva de Dios. El verbo, que era con Dios, y que era Dios, tenía esa vida. La vida física es algo que cada individuo recibe. No es eterna o inmortal; porque Dios, el Dador de la vida, la toma nuevamente. El hombre no tiene control sobre su vida. Pero la vida de Cristo no provenía de otro ser. Nadie le puede quitar esa vida. "De mí mismo la pongo" dijo. En él estaba la vida original, propia, no derivada de otra. Esta vida no es inherente al hombre. Puede poseerla sólo mediante Cristo”. Mar. 300; 1MS:296-297; 5CBA:1130.

“El Verbo existía como un ser divino, como el eterno Hijo de Dios, en unión y unidad con su Padre. Desde la eternidad era el Mediador del pacto, Aquel en quien todas las naciones de la tierra, tanto judíos como gentiles, habían de ser benditas si lo aceptaban. "El Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios" (Juan 1:1). Antes de que fueran creados los hombres o los ángeles, el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios.
El mundo fue hecho por él, "y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho" (Juan 1:3). Si Cristo hizo todas las cosas, existió antes de todas las cosas. Las palabras pronunciadas acerca de esto son tan decisivas, que nadie debe quedar en la duda. Cristo era esencialmente Dios y en el sentido más elevado. Era con Dios desde toda la eternidad, Dios sobre todo, bendito para siempre.
El Señor Jesucristo, el divino Hijo de Dios, existió desde la eternidad como una persona distinta, y sin embargo era uno con el Padre”. 1MS:290-291.

“El Señor Jesucristo, el divino Hijo de Dios, existió desde la eternidad como una persona distinta, y sin embargo era uno con el Padre. Era la excelsa gloria del cielo. Era el Comandante de las inteligencias celestiales, y el homenaje de adoración de los ángeles era recibido por él con todo derecho. Esto no era robar a Dios”. 1MS:291; 5CBA:1126.

“Él (Cristo) era igual con Dios, infinito y omnipotente. Él estaba sobre todos los requerimientos finitos. Él era en Sí mismo la ley en carácter. De los más altos ángeles no se podía decir que ellos nunca hubiesen cargado un yugo. Todos los ángeles llevaban el yugo de la dependencia, el yugo de la obediencia … Ninguno de los ángeles podía ser un substituto o una seguridad para la raza humana, porque sus vidas son de Dios; no las podían entregar. Solamente en Cristo la familia humana podía depender para su existencia. Él es el eterno auto-existente Hijo, en quien no ha habido ningún yugo … Él pudo decir lo que ningún ángel pudo decir – ‘Yo tengo poder sobre Mi propia vida. Yo tengo poder para entregarla, y tengo poder para volverla a tomar’ (Ver Juan 10:18 )”. 12ML:395; Manuscrito 101, 1897.

“En Cristo se unieron lo divino y lo humano: el Creador y la criatura. La naturaleza de Dios, cuya ley había sido transgredida, y la naturaleza de Adán, el transgresor, se encontraron en Jesús: el Hijo de Dios y el Hijo de Hombre”. 7CBA:938; Manuscrito 101, 1897.

“Abraham vio al Salvador encarnado, y se regocijó … ‘Antes que Abraham fuese, YO SOY’. Cristo es el pre-existente, auto-existente Hijo de Dios”. ST, 29 de Agosto de 1900.

“Fue Cristo quien habló a Moisés desde la zarza del monte Horeb diciendo: ‘YO SOY EL QUE SOY.... Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado a vosotros'. Tal era la garantía de la liberación de Israel. Asimismo cuando vino ‘en semejanza de los hombres’, se declaró el YO SOY. El Niño de Belén, el manso y humilde Salvador, es Dios, ‘manifestado en carne’”. DTG:16.

“Jesús habla de sí mismo y del Padre como Dios, y afirma para sí perfecta justicia (Ms 141, 1901)”. 7CBA:941.

“[Se cita Juan 3-36] En esta Escritura, Dios y Cristo están hablando como dos personas diferentes, cada uno actuando en su propia individualidad”. Manuscrito Liberado 760, página 18.

“Dios es uno con el Padre, pero Dios y Cristo son dos personas distintas. Lean la oración de Cristo, registrada en el capítulo 17 de Juan, y encontrarán este punto claramente presentado. Cuán fervorosamente oró el Salvador para que sus discípulos pudieran ser uno con El así como El era uno con el Padre. Pero la unidad que existe entre Cristo y sus seguidores no destruye la personalidad de uno ni de los otros. Ellos deben ser uno con El y El es uno con el Padre”. ATO:151; RH, 1 de Junio de 1905; 5 CBA:1148.

“Pero la unidad que debe existir entre Cristo y sus seguidores no destruye la personalidad de ninguno de los dos. Deben ser uno con Cristo así como él es uno con el Padre (RH, 01-06-1905)”. 5CBA:1121; ATO:153; MC:422.

Cristo es el Hijo de Dios preexistente y existente por sí mismo... Al hablar de esta preexistencia, Cristo hace retroceder la mente hacia las edades sin fin. Nos asegura que nunca hubo un tiempo cuando él no haya estado en estrecha relación con el Dios eterno. Aquel cuya voz los judíos escuchaban en ese momento había estado junto a Dios (Signs of the Times, 29 de Agosto de 1900).
Era igual a Dios, infinito y omnipotente ... Es el Hijo eterno y existente por sí mismo (Manuscrito 101, 1897)”. Ev:446.

“Aunque la Palabra de Dios habla de la humanidad de Cristo cuando estuvo en esta tierra, también habla definidamente acerca de su preexistencia. El Verbo existía como un ser divino, como el Hijo eterno de Dios en unión y en unidad con el Padre. Desde la eternidad era el Mediador del pacto, aquel en quien serían bendecidas todas las naciones de la tierra, tanto judíos como gentiles, si lo aceptaban. "El Verbo, era con Dios, y el Verbo era Dios" (Juan 1:1). Antes de que los ángeles fuesen creados, el Verbo estaba con Dios, era Dios (Review and Herald, 5 de Abril de 1906)”. Ev:446-447.

“[Se cita Apoc. l-20]. Estas son afirmaciones admirables, solemnes y significativas. Aquel que es la Fuente de toda misericordia y de todo perdón, de toda paz y gracia, el que existe por sí mismo, el Eter-no e inmutable, fue quien visitó a su siervo desterrado en la isla llamada Patmos (Ms 81, 1900)”. 7CBA:967.

“Contestaron con desprecio, como si probaran que Jesús debía ser un loco: "Aun no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?"
Con solemne dignidad Jesús respondió: "De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, YO SOY".
Cayó el silencio sobre la vasta concurrencia. El nombre de Dios, dado a Moisés para expresar la pre-sencia eterna había sido reclamado como suyo por este Rabino galileo. Se había proclamado a sí mismo como el que tenía existencia propia, el que había sido prometido a Israel, ‘cuya procedencia es de anti-guo tiempo, desde los días de la eternidad'.
Otra vez los sacerdotes y rabinos clamaron contra Jesús acusándole de blasfemo”. DTG:435.
“¡Qué humildad fue ésta! Asombró a los ángeles. La lengua jamás la podrá describir; la imaginación no la puede captar. ¡La Palabra eterna consintió en hacerse carne! ¡Dios se hizo hombre! (The Review and Herald, 5 de Julio de 1887)”. 7-A:443-444.

“Jesús aseveró tener derechos iguales a los de Dios mientras hacía una obra igualmente sagrada, del mismo carácter que aquella en la cual se ocupaba el Padre en el cielo”. DTG:177-178.

“"YO SOY la resurrección y la vida" (Juan 11: 25). El que había dicho: "Yo pongo mi vida, para vol-verla a tomar" (Juan 10: 17), salió de la tumba a la vida que estaba en él mismo. Murió la humanidad, no murió la divinidad. En su divinidad, Cristo poseía el poder de romper las ataduras de la muerte. Declara que tiene vida en sí mismo para resucitar a quien quiera”. 1MS:354; 5CBA:1113; Youth’s Instructor, 4 de Agosto de 1898.

“‘Y será llamado su nombre Emmanuel; ... Dios con nosotros’. ‘La luz del conocimiento de la gloria de Dios", se ve ‘en el rostro de Jesucristo’. Desde los días de la eternidad, el Señor Jesucristo era uno con el Padre; era ‘la imagen de Dios’, la imagen de su grandeza y majestad, ‘el resplandor de su gloria’. Vino a nuestro mundo para manifestar esta gloria. Vino a esta tierra obscurecida por el pecado para re-velar la luz del amor de Dios, para ser ‘Dios con nosotros’. Por lo tanto, fue profetizado de él: ‘Y será llamado su nombre Emmanuel’”. DTG:11.

“¿Fue la naturaleza humana del hijo de María transformada en la naturaleza divina del Hijo de Dios? No, ambas naturalezas fueron misteriosamente fusionadas en una sola persona: el Hombre Cristo Jesús. En El moraba toda la plenitud de la Divinidad corporalmente. Cuando Cristo fue crucificado, fue su naturaleza humana la que murió. La Deidad no se debilitó ni murió; eso habría sido imposible”. ATO:258; 5CBA:1113; Carta 280, 1904.

“La rica benevolencia de Dios lo dio a nuestro mundo; y para satisfacer las necesidades de la naturaleza humana, se revistió de humanidad. Para asombro de la hueste celestial, el Verbo eterno vino a este mundo como un niño impotente”. EJ:160.

“Cristo era el Hijo de Dios. Había sido uno con el Padre antes que los ángeles fuesen creados. Siempre estuvo a la diestra del Padre”. PP:18.

“Pero aunque la gloria divina de Cristo estuvo por un tiempo velada y eclipsada porque él asumió la naturaleza humana, sin embargo no cesó de ser Dios cuando se hizo hombre. Lo humano no tomó el lugar de lo divino, ni lo divino de lo humano. Este es el misterio de la piedad. Las dos expresiones -"humano" y "divino"- eran estrecha e inseparablemente una en Cristo, y sin embargo tenían una individualidad diferente. Aunque Cristo se humilló a sí mismo para hacerse hombre, la Deidad aún le pertenecía”. 5CBA:1103; ST, 10 de Mayo de 1899.

“Cristo no cambió Su divinidad por la humanidad; sino que vistió Su divinidad con la humanidad”. 5CBA:1128; RH, 29 de Octubre de 1895.

“El [Cristo] venció a Satanás en la misma naturaleza sobre la cual Satanás obtuvo la victoria en el Edén. El enemigo fue vencido por Cristo en su naturaleza humana. El poder de la Deidad del Salvador estaba oculto. Venció en la naturaleza humana, dependiendo de Dios para obtener poder (YI, 25-04-1901)”. 7CBA:936.

“La guardia romana cayó como muerta ante la resplandeciente gloria, y Cristo en Su Divinidad se mostró como resucitado de la tumba y resurgió triunfante sobre la muerte y la sepultura”. ST, 30 de Mayo de 1895.

“Cristo no aparentó que tomaba la naturaleza humana; la tomó de verdad. Poseyó verdaderamente la naturaleza humana. ‘Por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo’. Era el Hijo de María; era de la simiente de David de acuerdo con su ascendencia humana. Se declara que era hombre, enteramente el hombre Cristo Jesús. Pablo escribe: ‘De tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste [Cristo], cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo’”. (RH, 05-04-1906)”. 5CBA:1105.

“Jesús dice: ‘Mi Padre que está en los cielos’, como para recordar a sus discípulos que mientras que por su humanidad está vinculado con ellos, participa de sus pruebas y simpatiza con ellos en sus sufrimientos, por su divinidad está unido con el trono del Infinito. ¡Admirable garantía!”. DTG:410.

“El Señor Dios bajó a nuestro mundo vestido con las vestiduras de la humanidad, para que pudiera desarrollar en Su propia vida la misteriosa controversia entre Cristo y Satanás. Él frustró los poderes de las tinieblas. Toda esta historia le está diciendo al hombre, Yo, tu seguridad y substituto, he tomado tu na-turaleza sobre Mí, mostrándote que cualquier hijo e hija de Adán es privilegiado para volverse un parti-cipante de la naturaleza divina, y a través de Jesucristo puede asir la inmortalidad”. FEC:379.

Que Dios les bendiga
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Re: La eternidad de Cristo

Mensaje por Jakemax el Dom Mayo 03, 2009 1:08 am

Le agradezco hermano Jeanand que haya publicado estas citas de Elena White con respecto a Jesús.

Dios les bendiga

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Re: La eternidad de Cristo

Mensaje por Jeanand el Vie Mayo 08, 2009 8:07 pm

El primer pasaje problemático acerca de Cristo.-

El principal pasaje inspirado usado para rechazar la eternidad de Cristo es Prov. 8:22-30. Lo examinaremos ahora mismo.

22 Jehová me poseía en el principio,
Ya de antiguo, antes de sus obras.(B)


23 Eternamente tuve el principado, desde el principio,
Antes de la tierra.


24 Antes de los abismos fui engendrada;
Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.


25 Antes que los montes fuesen formados,
Antes de los collados, ya había sido yo engendrada;


26 No había aún hecho la tierra, ni los campos,
Ni el principio del polvo del mundo.


27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo;
Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;


28 Cuando afirmaba los cielos arriba,
Cuando afirmaba las fuentes del abismo;


29 Cuando ponía al mar su estatuto,
Para que las aguas no traspasasen su mandamiento;
Cuando establecía los fundamentos de la tierra,


30 Con él estaba yo ordenándolo todo,
Y era su delicia de día en día,
Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.


Después de un cuidadoso examen, encontramos que es citado tan solo dos veces en el Espíritu de Profecía.
“Y el Hijo de Dios, hablando de sí mismo, declara: ‘Jehová me poseía en el principio de su camino, ya de antiguo, antes de sus obras. Eternamente tuve el principado … Cuando establecía los fundamentos de la tierra; con él estaba yo ordenándolo todo; y fui su delicia todos los días, teniendo solaz delante de él en todo tiempo’ (Prov. 8:22-30).
El Padre obró por medio de su Hijo en la creación de todos los seres celestiales. Porque por él fueron creadas todas las cosas”. PP:12.
Cuatro veces, en la cita anterior de Proverbios, se nos dice que Cristo es eterno:
• “Jehová me poseía en el principio de su camino, ya de antiguo, antes de sus obras”. Así como el Padre ya existía, el Hijo también existía.
• “Eternamente tuve el principado”. El Hijo estaba con el padre desde la eternidad.
• “Con él estaba yo ordenándolo todo”. ‘Con él’, no ‘por él’. El Hijo estuvo siempre con Él (el padre).
• “Y fui su delicia todos los días, teniendo solaz delante de él en todo tiempo”. Nunca hubo un tiempo en que el Hijo no estuviera en total unidad con Él (el padre).

He aquí la otra cita del Espíritu de Profecía acerca de este pasaje (Prov. 8:22-27):
“El Señor Jesucristo, el divino Hijo de Dios, existió desde la eternidad como una persona distinta, y sin embargo era uno con el Padre. Era la excelsa gloria del cielo. Era el Comandante de las inteligencias celestiales, y el homenaje de adoración de los ángeles era recibido por él con todo derecho. Esto no era robar a Dios. Declara: "Jehová me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras. Eternamente tuve el principado, desde el principio, antes de la tierra. Antes de los abismos fui engendrada; antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas. Antes que los montes fuesen formados, antes de los collados, ya había sido yo engendrada; no había aún hecho la tierra, ni los campos, ni el principio del polvo del mundo. Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo" (Prov. 8:22-27)”. 1MS:291.
Es altamente significativo que el pasaje de Proverbios es citado como evidencia de que Cristo ha ‘existido desde la eternidad, como una persona distinta’. ¡Pero hay algunos que citan este pasaje como su mejor evidencia escriturística de que Cristo no ha existido desde la eternidad!
¿Pero qué hay de la frase, ‘desde el principio’ de Prov. 8:22? ¡Ese pasaje no prueba que Cristo tuvo un comienzo! Sino que dice que desde el mismo comienzo de la existencia del Padre, ¡Cristo estaba con Él! Eso es todo lo que dice; y nosotros concordamos. ‘Desde el comienzo’ (Prov. 8:22) es lo mejor que el lenguaje humano puede usar para expresar que Cristo ha estado con el padre eternamente. La misma frase es usada en otros dos pasajes:
“En el comienzo era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios. La misma estaba en el comienzo con Dios. Todas las cosas fueron creadas por Él”. Juan 1:1-3.
“Lo que era desde el principio … la Palabra de vida”. 1 Juan 1:1.
Existen tres palabras especiales en Prov. 8:22-30 que queremos entender mejor. ¡Ellas son la clave de todo el pasaje!

Nota: Esto lo saqué de la pagina http://www.sdadefend.com/Defend-foundation/Christ-nature/divinityb.htm, la traduccion de la king James a la reina valera no se parecen y usan palabras muy diferentes por lo que haré un resumen lo mas exacto posible al articulo original

"The Lord possessed Me in the beginning of His way, before His works of old."—Proverbs 8:22.
“El Señor me poseyó en el comienzo de Su camino, antes de sus obras”. Prov. 8:22.

‘Poseyó’ indica que Cristo estaba con el Padre tan atrás como éste existió, lo cual es desde siempre. El Hebreo de esta palabra también puede ser traducida así: “ser colocado en una posición”, o “asignado a cierto trabajo”. Más adelante diremos más sobre esto.
Los próximos tres versos se repiten a sí mismos en el estilo típico de la poesía Hebrea:

"I was set up from everlasting, from the beginning, or ever the earth was."—Proverbs 8:23.
“Eternamente tuve el principado, desde el principio, antes de la tierra”. Prov. 8:23.

"When there were no depths, I was brought forth: when there were no fountains abounding with water."—Proverbs 8:24.
“Antes de los abismos fui engendrada, antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas”. Prov. 8:24.

"Before the mountains were settled, before the hills was I brought forth."—Proverbs 8:25.
“Antes que los montes fuesen formados, antes de los collados, ya había sido yo engendrada”. Prov. 8:25.
De acuerdo con Prov. 8:22, el Padre y el Hijo siempre han estado juntos. Añadido a esto están los versos 23-25, los cuales indican que en algún tiempo distante en el pasado, ocurrió algo importante. ¿Qué fue aquello?

Las palabras claves son ‘establecido’ y ‘revelado’ [Prov. 8:23 en Inglés dice así: “Fui establecido desde la eternidad, desde el comienzo, donde ni siquiera había tierra”. Y Prov. 8:24 en Inglés dice así. “Cuando no había abismos, yo fui revelado (o puesto de manifiesto): cuando no habían fuentes abundantes de agua”. Si entendemos estas palabras, ellas nos proveerán el significado de ese evento o transacción.

“Establecido” "set up." es nasak en Hebreo. Esto puede significar:
(1) “derramado”, tal como es usada cuando se derrama una ofrenda bebible (1 Cron. 11:18 );
(2) “instalado”, o “inaugurado”.

"Engendrado" (“Revelado” en ingles "brought forth") es chil en Hebreo, y puede significar
(1) “revelado” como un niño; o
(2) “ser ungido”.
Así encontramos que “poseyó” puede significar “escogido para una posición” o “asignado para cierto trabajo”. “Establecido” puede significar “instalar” o “inaugurar”. Esta palabra, nasak (establecido), es usada en un pasaje paralelo:
“Pero yo he puesto mi rey sobre Sión, mi santo monte”. Salmo 2:6. [Aquí la palabra nasak fue traducida como “puesto”].
“Revelado”, en Prov. 8:24-25, puede significar “ser ungido”.

¡En Prov. 8:22-25, tenemos un hermoso padrón unificador que explica un evento en el más distante pasado!
Hace mucho tiempo, Cristo fue ungido para hacer una tarea especial, para llevar a cabo un trabajo especial. Habiendo entrado en este acuerdo con el Padre, ellos entonces comenzaron el trabajo de la creación (descrito en los versos 26-29).
¿Cuál fue aquel acuerdo y proyecto especial? En su conocimiento anticipado, fue el pacto de la redención, el plan de la redención, el acuerdo de que Cristo salvaría a la humanidad, a un costo total para Él. Ellos sabían lo que iba a suceder; y estaban preparados para enfrentarlo.
¡Así encontramos que Prov. 8:22-25 no significa que Cristo es una criatura creada! Y un concepto de esa naturaleza estaría en contraposición con otros pasajes de la Biblia.
El mensaje de Prov. 8:22 es que Cristo ha existido durante tanto tiempo como ha existido el Padre; y los versos 23-25 nos cuentan a respecto de un importante acuerdo que ellos hicieron.

Los que están oprimidos por un sentimiento de pecado, recuerden que hay esperanza para ellos. La salvación de la raza humana siempre ha sido el propósito de los concilios del cielo. El pacto de misericordia fue hecho antes de la fundación del mundo. Ha existido desde toda la eternidad, y es llamado el pacto eterno. Tan ciertamente como nunca hubo un tiempo cuando Dios no existiera, así tampoco nunca hubo un momento cuando no fuera el deleite de la mente eterna el manifestar su gracia a la humanidad (ST 12-6-1901).


Dios les bendiga
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Re: La eternidad de Cristo

Mensaje por Jeanand el Vie Mayo 08, 2009 9:12 pm

El segundo pasaje problemático acerca de Cristo.-

“Para nosotros hay un solo Dios, el Padre, de quien proceden todas las cosas, y para quien nosotros vi-vimos; y un Señor Jesucristo, por medio de quien son todas las cosas, y por medio de quien vivimos”. 1 Cor. 8:6.

Este pasaje tiene que significar “Hay un solo Dios el Padre y un Señor Jesucristo”. (Todo lo que hicimos fue omitir la coma después de la palabra Dios. Como usted sabe, no existían las comas en el original Griego. Vea Luc. 23:43 con el ladron en la cruz, donde tenemos un problema similar con la coma).
Nadie debiera usar 1 Cor. 8:6 para negar la verdad de otras declaraciones, hechas por el apóstol Pablo, que confirman la divinidad de Cristo y el hecho de que Él también es totalmente Dios:
“Porque en Cristo habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”. Col. 2:9.
“Quien, aunque era de condición divina, no quiso aferrarse a su igualdad con Dios”. Fil. 2:6.
“De ellos son los padres, y de quienes procede Cristo según la carne, que es Dios sobre todas las cosas. ¡Alabado por los siglos! Amén”. Rom. 9:5.
“Mientras aguardamos la bendita esperanza, la gloriosa aparición de nuestro gran Dios y Salvador Je-sucristo”. Tito 2:13.
“Sin discusión, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto por los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido en gloria”. 1 Tim. 3:16.
Otros escritores bíblicos concuerdan con esto; por ejemplo:
“Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verda-dero. Y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna”. 1 Juan 5:20.
“Porque un Niño nos es nacido, Hijo nos es dado, y el gobierno estará sobre su hombro. Será llamado Maravilloso, Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz”. Isa. 9:6.
Y, desde luego, existe la propia declaración de Jesús sobre sí mismo:
“Yo Soy el Alfa y la Omega -dice el Señor Dios- el que es, el que era y que ha de venir, el Todopoderoso”. Apoc. 1:8.
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Re: La eternidad de Cristo

Mensaje por Jeanand el Vie Mayo 08, 2009 9:16 pm

El tercer pasaje problemático acerca de Cristo.-

Col. 1:15 es citado como enseñando que Cristo fue creado como la primera de las “criaturas” y que “criaturas” significa “seres creados”. He aquí el verso:
“El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación”.
Si lo que los críticos dice que este verso significa, entonces Col. 1:15 contradice todas las declaraciones inspiradas acerca de la eternidad de Cristo.
¿Qué es lo que realmente dice Col. 1:15?

La cuestión es acerca de la palabra, como “primogénito”. ¿Qué significa eso?
La palabra en griego es “protokos”, la cual puede significar una de dos cosas:
(1) Puede significar “el primero en nacer”; esto es, el primero a nacer en la familia en vez de nacer en un tiempo posterior. O, puede significar
(2) “aquel que produce todos los nacimientos”. Este es el móvil principal, aquel que trae las generaciones a la existencia.

En el verso 15, debiera leerse: “Aquel que trajo todas las criaturas a la existencia”.
Esto no solo concuerda con todo el resto de las Escrituras, sino que los próximos versos que vienen después de Col. 1:15 apoyan este significado correcto de protokos:
“Por él fueron creadas todas las cosas, las que están en los cielos y las que están en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados o autoridades. Todo fue creado por medio de él y para él. Porque Cristo existía antes de todas las cosas, y todas las cosas subsisten en él”. Col. 1:16-17.
Es obvio que los versos 15-16 hacen parte de una sentencia más larga. Ambos hablan de cómo Cristo es el Creador de cada objeto creado. Por lo tanto es obvio que, en el verso 15, protokos no puede significar “la primera criatura a nacer”; sino que tiene que significar “Aquel que trajo todas las criaturas a la existencia”.
Col. 1:15-17 analiza el estado divino y creador de Cristo, especialmente el hecho de que Él es el Creador, Gobernador y Sostenedor de todos los poderes inferiores en el cielo y en la tierra. El verso 18 continúa con este asunto. Este verso declara que, además, Cristo es además el Gobernador sobre todo Su pueblo.
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