Ernie Knoll - 2010 12 29 - Datos asombrosos

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Ernie Knoll - 2010 12 29 - Datos asombrosos

Mensaje por Jakemax el Miér Jul 13, 2011 11:32 am

DATOS ASOMBROSOS
29 de diciembre de 2010
por Ernie Knoll
www.formypeople.org


En mi sueño, Becky y yo estamos sentados en el santuario de una Iglesia Adventista del Séptimo Día. Tiene unos 2.000 miembros, y muchos se están riendo, bromeando o conversando. Algunos hablan de lo que hicieron durante la semana; otros comparten chismes que han oído de otros miembros de la iglesia. Algunos niños corren por los pasillos.

Entonces un anciano de iglesia sube a la plataforma para hacer los anuncios. Golpea ligeramente el micrófono y le pide a todos que se sienten. Debido a que no logra que le presten atención, hace señas a dos miembros de la banda. Uno está sentado detrás de la batería, y el otro recoge su guitarra eléctrica. Becky y yo nos miramos brevemente, pero no decimos una palabra. El que toca la batería comienza a golpear los tambores y el guitarrista produce chillidos más fuertes que el ruido de las risas y las conversaciones.

La congregación de la iglesia—el público, más bien dicho—ahora se calla para escuchar los anuncios del anciano. Él menciona las actividades del día, tales como las clases para los maestros de la Escuela Sabática acerca de cómo llamar la atención de los miembros; videos y juegos, tales como una versión bíblica de un juego de pelota que ha sido planeado para después de la comida que sigue al culto. Sonríe y dice, “Se reñirá el equipo Goliat contra el equipo David. ¿Quién saldrá victorioso esta vez? ¿Logrará el equipo Goliat derrotar a David? Será una verdadera competencia bíblica.”

De repente, desde el lado derecho de la plataforma, entra un hombre vestido de toga de coro, se acerca al anciano y le dice, “Muchas gracias. Ahora usted puede sentarse en las bancas con los demás”. Sorprendido, el anciano contesta, “¿Quién es usted? Nosotros no tenemos un coro”. El hombre con la toga responde diciendo, “Hoy lo van a tener”. Salen otros hombres vestidos de toga y escoltan al anciano, al guitarrista y al que tocaba la batería a bajar de la plataforma.

Todo está en silencio; todos miran atentamente al hombre vestido de toga que se ha parado en el centro de la plataforma. Varios diáconos y ancianos han llegado al pie de la plataforma, listos para sacarlo de allí, pero son incapaces de moverse. Entonces noto que la toga del hombre es azul claro, y que tiene bandas rojas, blancas, doradas y plateadas que cuelgan de la cintura. El hombre pone el micrófono de la plataforma hacia un lado, entonces regresa al centro y dice que el coro ha sido enviado. Invita a todos a arrodillarse silenciosamente, con reverencia. Explica que mientras ellos estén de rodillas, se limpiará de la plataforma todo lo que no debería estar en el santuario de Dios. Entonces, invita a todos a confesar sus pecados y pedir perdón, para permitir que la presencia del Padre entre en el santuario y que todos le adoren. Ahora, muchos oran silenciosamente mientras los miembros del coro rápida y silenciosamente sacan de la plataforma los tambores, guitarras y otros instrumentos.

Entonces, alzo la vista y veo que aquel miembro del coro todavía está parado en el centro de la plataforma. Él pregunta por qué los miembros de la iglesia tienen la vista tan fija en las cosas externas de este mundo, cuando deberían fijarla en las cosas eternas. Explica que este mundo está por terminar. Éste es el momento cuando todos se deben reanimar, arrepentir y reformar. Dice que deben hacer estas cosas en el nombre de Jesús. Ninguno es capaz de hacerlas sin Él. “Extiendan sus manos hacia Jesús para que Él los coloque en un sitio más alto. Allí encontrarán su seguridad”. Con una hermosa voz de barítono, el miembro del coro comienza a cantar, y estas palabras llenan el santuario.

Me apresuro por el camino pendiente,
cada día asciendo un poco más;
voy caminando y orando,
"Señor, coloca mis pies en un sitio más alto."

Coro

Señor, levántame y ponme en pie
por fe, en ese suelo elevado del cielo,
Un sitio más alto que ningún otro;
"Oh, Señor, coloca mis pies en un sitio más alto."

Coro

Mi corazón no desea quedarse
donde las dudas y los temores desalientan;
aunque algunos pueden vivir allá,
mi oración, mi objetivo, es un sitio más alto.

Coro

Deseo vivir por encima del mundo,
aunque lancen contra mí los dardos de Satanás;
por fe escucho los himnos gozosos de los santos
que han alcanzado un sitio más alto.

Coro

Quisiera ascender más allá de las nubes
y ver los rayos de gloria celestial;
pero, hasta que llegue ese día, rogaré,
"Señor, coloca mis pies en un sitio más alto."

Coro *
Cuando el miembro del coro vuelve a hablar, desde la derecha e izquierda de la plataforma comienzan a entrar muchos miembros del coro, hasta que la llenan unos 200 de ellos. El que ha estado hablando, invita a cada miembro a escuchar la voz de Dios, a buscar el arrepentimiento y pedir perdón, y a reformarse. La verdadera reforma consiste de no volver a hacer aquello por lo cual se ha pedido perdón. Esa hermosa voz barítona comienza a cantar de nuevo estas palabras:

Anhelo ser limpio y completo, Jesús;
que mores en mi alma en tu fúlgida luz.
Mis ídolos rompe, los que antes amé.
¡Oh!, lávame y blanco cual nieve seré.

Entonces se une el resto del coro y sus voces armonizan perfectamente.

Coro

Que sólo así ser limpio podré.
¡Oh, lávame tú, y cual nieve seré!
¡Oh, mírame desde tu trono de amor!
Haz mi sacrificio completo, Señor.
Te quiero rendir cuanto soy, cuanto sé.
Pues, lávame y blanco cual nieve seré.

Coro

Jesús, te suplico, postrado a tus pies,
tu propia, perfecta justicia me des.
Tu sangre expiatoria, la veo por fe.
¡Oh!, lávame y blanco cual nieve seré.

Coro

Ve cómo paciente te espero aquí.
Un corazón nuevo pon dentro de mí.
Jamás diste “No” al que a tu amparo fue.
Pues lávame y blanco cual nieve seré.

Coro **
El coro termina de cantar y desciende el silencio sobre este santuario, ahora reverente. Entonces el que habla dice que es hora de que cada uno se acerque a Jesús. Dice, “Pidan que sus pecados sean lavados tan blancos como la nieve. Jesús dio su sangre gustosamente para que ustedes pudiesen tener la vida eterna. Oremos. Maestro y Señor, estamos de pie humildemente para servirte. Tú deseas que cada uno de los presentes aquí hoy se arrepienta y pida tu dirección, para recibir tu limpieza. Todos son ovejas descarriadas. Todos pueden pedir el perdón, pero sólo si aceptan a tu Hijo Jesús. Pedimos que envíes a tu Santo Espíritu, para que cada uno pueda alcanzar ese sitio más alto. Esto lo pedimos en el santo y sagrado nombre de tu Hijo, Cristo Jesús. Amén”.

Cuando termina la oración, toda la congregación permanece en silencio, llena de paz y tranquilidad. El anciano de iglesia que había sido escoltado y sacado de la plataforma, camina lentamente hacia la plataforma, ahora vacía. Está aturdido, porque los miembros del coro han desaparecido. Los ancianos y diáconos parados al pie de la plataforma ahora pueden moverse, pero permanecen callados, asombrados. El anciano humildemente solicita que la congregación permanezca sentada, y que los ancianos y diáconos ayuden a despedir a todos, una banca a la vez. Pide que todos permanezcan en silencio, meditando sobre lo que vieron y oyeron. Anuncia que las actividades para ese día han sido canceladas y que, una vez que esté vacío el santuario, todos los ancianos y diáconos deben regresar para una reunión donde se tratará lo que acaba de ocurrir y para pedir la dirección de Dios en oración.

Entonces, alzo la vista y veo al Heraldo a mi derecha. Me llama por mi nombre celestial y dice, “Por favor, ven conmigo”. Le pregunto si Becky nos puede acompañar. Él me contesta, “No, Becky debe regresar. Ella tiene que terminar rápidamente lo que está haciendo. Muchos esperan, y habrá más que ella deberá hacer”

El Heraldo toma mi mano derecha, y al instante estamos nuevamente en el pasillo donde he estado en otros sueños. Le pregunto si los miembros del coro eran ángeles enviados del cielo.1 El Heraldo sonríe y dice, “Jesús pregunta, ¿‘Cuando regrese, hallaré fe en la tierra’? Esta generación está llena de incrédulos. Hoy te voy a mostrar algunos datos asombrosos. Un dato es algo indiscutible que puede defenderse por sus propios méritos”.

Entonces se me muestra un dato asombroso que ocurrió el 28 de febrero de 1993. Estoy mirando un letrero que dice, “Iglesia Adventista del Séptimo Día de Frederick”, y detrás del letrero se ve una iglesia de ladrillo rojizo en Frederick, Maryland. A la izquierda se encuentra el edificio de Amazing Facts (Datos Asombrosos) donde trabajaba Joe Crews. El Heraldo señala hacia la iglesia y explica que allí están cambiando sus cultos a algo que no es reverente. Esa iglesia también usó fondos para obtener un gran órgano de tubos para entretener a la gente durante los cultos. Eso glorifica al ser humano y no a Dios. Hubiera sido mejor utilizar esos fondos para evangelismo. Si el Padre celestial desea impedir que ocurra cualquier cosa, lo hará de cualquier manera que Él escoja.

El Heraldo señala a un salón de Escuela Sabática para niños y dice, “He aquí el juicio de Dios”. Se me hace entender que hay una grabadora pequeña que se usa para tocar música que no le agrada a Dios. Mientras observo, la fuente de energía eléctrica estalla en llamas, y un fuego pequeño se torna en llamaradas grandes que rápidamente corren de un salón a otro. Suena la alarma automática, y pronto llegan los camiones de bomberos. El Heraldo me dice que me fije cómo el agua parece aumentar el incendio y tornarlo más caliente.2

El Heraldo me pide que lo acompañe y que me pare con fe y valor, sabiendo que estaré a salvo. Entramos en el edificio ardiente y nos paramos junto a los bomberos. El fuego se calienta aún más, como si las mangueras estuvieran echando gasolina en vez de agua.3 Entonces, nos dirigimos al extremo izquierdo del vestíbulo, donde noto un estante lleno de literatura de Amazing Facts. Los bomberos se asombran porque no se está quemando. Uno de ellos dice que pareciera que manos sagradas lo están protegiendo. Entonces veo a dos serafines que protegen la literatura. Después de cierto tiempo, el fuego se extingue y la iglesia queda destruida. El Heraldo y yo atravesamos los restos quemados y nos dirigimos hacia el estante de literatura, el cual todavía sostiene orgullosamente la literatura de Amazing Facts, sin señas de haber sufrido ningún daño. El Heraldo explica que Dios lo protegió.

Entonces, ambos entramos al edificio de Amazing Facts. Es temprano por la mañana, antes de que los empleados lleguen a trabajar, y cierto tiempo antes de que ocurriera el incendio. Entramos a la oficina privada de Joe Crews y permanecemos de pie como visitas invisibles. Él está orando en silencio su oración personal al comenzar el día, y ruega que cada paso que tome y cada palabra que hable honre y glorifique a su Padre celestial. Vuelve a consagrar su vida a Dios y pide que, durante ese día, el Espíritu Santo camine junto a él. También pide que se lo corrija y coloque de nuevo en la senda verdadera si llegase a tomar un paso equivocado. Cuando el Heraldo y yo salimos del edificio, todavía estaba orando.4

Entonces el Heraldo me explica, “Has visto muchos datos asombrosos. Has visto que si el Padre celestial decide impedir que algo ocurra, lo hará”. El Heraldo describe cómo Dios puede usar cualquiera de muchos métodos que tiene a su disposición. Pone gran énfasis en la manera apropiada de usar el dinero de Dios. Un extravagante órgano de tubos quedó hecho cenizas. Es un dato asombroso que Dios limpió la iglesia de Frederick con fuego, y así limpiará al mundo entero. Esa iglesia no comprendió lo que se le estaba mostrando. Compraron otro terreno y edificaron una gran iglesia celebratoria, donde entretienen a muchos cada semana. El Espíritu Santo no visita ese sitio; otro espíritu ha tomado su lugar. Un dato asombroso es que Joe Crews comenzaba cada día pidiendo caminar con Dios. Es una realidad que para permanecer fieles, cada uno debe comprometerse cada día a caminar con Dios.

Entonces, el Heraldo me mostró otro dato asombroso. Ahora estoy observando el ministerio Amazing Facts en la actualidad, en Rocklin, California. El Heraldo levanta su mano derecha, señala hacia el edificio de Amazing Facts, y al instante el lugar queda envuelto en llamas. El calor es tan intenso, que las ventanas se derriten y todo el edificio se quema con tanta rapidez que cuando llegan los camiones de bomberos, sólo quedan las paredes exteriores. El incendio no afecta a ningún otro edificio circunvecino. Dice el Heraldo, “Como se te dijo antes, la caminata tiene que ser diaria”.

Me dirijo hacia el Heraldo, y mientras él baja su mano derecha, me dice que vuelva a mirar. Nuevamente el edificio se ve como estaba antes del incendio, y el Heraldo explica que el Creador de todo se reserva el derecho de decidir si va a destruir algo para que todos vean. Jesús todavía pregunta, ¿“Hallaré fe”? ¿Será necesario que haya un incendio para tornar los corazones a Jesús? Si el edificio Amazing Facts fuera destruido por un incendio, ¿construirían otro edificio mejor y más grande, donde puedan continuar en sus caminos errados, como lo ha hecho la iglesia de Frederick? ¿Se apartarían aún más de Dios?

Miro al Heraldo y le digo que tengo una pregunta. Antes de que la pueda pronunciar, él me contesta, “Me fue dicho que ibas a preguntar por qué estás viendo esto en cuanto a Amazing Facts, debido a que en el sueño, “Velad, porque ¡YA VOY!” se te mostró a Doug Batchelor rodeado por muchos ángeles. Te fue dicho que mientras él camina, ángeles con ropas muy brillantes caminan delante de él, llevando algo parecido a lámparas que alumbran su sendero. Se te dijo de otros ángeles alrededor de él que llevan libros, y otros que lo acompañan para animarlo y dirigir su camino. Se te mostró que muchos ángeles más grandes, con vestimenta de batalla, rodean a todo el grupo mientras prosigue adelante. Es una realidad: Es necesario elegir caminar con Dios cada día. Él no te guiará a menos que se lo pidas. Por favor, ven conmigo, porque tengo que mostrarte algo. Puede ser que esto moleste a algunos, pero los que buscan la voz de Dios lo entenderán”.

Ahora, Becky y yo estamos sentados en la Iglesia Central de Sacramento en California. Todavía está entrando mucha gente, y los que ya están sentados están ocupados conversando. El templo está lleno de actividad y conversaciones, como si fuera un evento al aire libre. Doug Batchelor está parado detrás del púlpito; sabe que lo que está ocurriendo está mal, pero elige no decir nada.

Entonces veo a varios hombres sin camisa, y muchos que sólo visten pantalones cortos. Vuelvo a mirar a Doug, quien todavía no dice nada. Sin embargo, es como si su corazón estuviera suplicando, pidiendo ayuda. Yo sé que él comprende que lo que está viendo está mal, pero elige no manifestarlo. Entonces noto que hay muchas mujeres sin blusa. Las discusiones son ruidosas y mezcladas con mucha risa. Vuelvo a mirar a Doug, pensando que ya debería haber hecho algo, pero él permanece mudo e inmóvil. Entonces veo a muchos sin ninguna ropa puesta. Algunas personas caminan o corren por el recinto. Yo tomo a Becky de la mano y le digo, “Vámonos”.

Cuando llegamos a la parte atrás de la iglesia, entra una mujer cuyo aspecto es el de alguien que se prepara para hacer una entrada espléndida. Su cabello rubio está perfectamente peinado, y se me hace entender que había llegado temprano esa mañana para que la ayudaran a arreglarlo. Puedo ver que fue necesario dedicar mucho tiempo a colocar cada bucle en su lugar, como si ella fuese una modelo o alguien que exige admiración. Al pasar, noto que la laca para el cabello es perfumada. La única vestimenta que ella lleva son zapatos rojos de tacón alto y muchas joyas. Al caminar, coloca las manos a su lado con las palmas mirando hacia adelante, como si ella fuese la persona más importante de todos los presentes. Su actitud es como si ella dijera, “He llegado. Ahora todo puede comenzar”. Se me hace saber que ella es la dirigente principal de la música en esa iglesia.

Becky y yo llegamos al vestíbulo y salimos de la iglesia rápidamente. Al llegar afuera, de nuevo converso con el Heraldo. Me revela que muchos van a condenar este mensaje, y que otros comprenderán la desnudez espiritual de la iglesia.5 Algunos comprenderán que cuando no hacen nada los que ocupan un puesto investido con autoridad, es para evitar causarse un problema a sí mismos. Algunos prefieren conservar su carrera y posición antes que tomar una posición firme. El Heraldo dice que cuando un bote de remos está en el agua, lo que logra interrumpir la tensión de la superficie del agua es introducir un remo. Un bote de remos asentado en aguas tranquilas permanecerá tranquilo; pero sin remos, no irá a ninguna parte, y el agua se estancará. El Heraldo sigue con la pregunta, “Hoy en día, ¿dónde están los valientes como Daniel, dispuestos a entrar en un foso de leones”? Él dice que el simple hecho de que se lo haya visto caminando con ángeles santos no significa que ellos siempre están con él.6 Un dato asombroso es que para poder tener una protección espiritual constante, es necesario tener una consagración diaria y andar junto a nuestro Padre celestial. Me dice el Heraldo que, para ayudarme a comprender, ahora me va a mostrar otros datos asombrosos.

Primeramente, me lleva adonde veo a Doug Batchelor conversando con otro hombre. Doug le está diciendo que no es prudente que yo ande cerca, porque yo soy como un pararrayos. El Heraldo se dirige hacia mí y dice que a veces es bueno ser como un pararrayos, porque para serlo, es necesario estar bien fundado.

Entonces, me lleva a un cuarto donde hay una mesa. Encima, hay una tabla de cortar, un pan recién horneado y un cuchillo. Dice el Heraldo, “En sueños anteriores se te ha mostrado la importancia de devolver el diezmo, y que si el individuo sabe que el diezmo se está usando indebidamente, a esa persona se le pedirán cuentas. Ya se te mostró este dato, pero es hora de mostrarte más”.

El Heraldo levanta la mano derecha y señala a un espacio detrás de mí. Sobre una pared hay videos que muestran varios ministerios, tales como It Is Written (Está Escrito), Breath of Life (Aliento para la Vida), Faith for Today (Fe para Hoy), The Voice of Prophecy (La Voz de la Esperanza), Amazing Facts (Datos Asombrosos) y otros. El Heraldo comienza revelando un dato asombroso, que estos ministerios se califican a sí mismos como basados en la fe, pero en realidad son negocios manejados como ministerios. En vez de confiar en Dios para su sostén, con sus pedidos continuos de dinero para respaldar ciertos proyectos, se venden a los donantes. Esto impide que el Espíritu Santo haga su obra en los corazones, y los fondos de los ministerios no prosperan. Como parte de su esfuerzo por mejorar su margen de utilidad, esos ministerios también ofrecen artículos de venta. ¿Cuál es su objetivo? ¿Incrementar el número de almas para Cristo o incrementar su margen de utilidad? Para Dios estos métodos son ofensivos. Si un ministerio se maneja correctamente, recibirá los fondos necesarios conforme a los planes de Dios.

El Heraldo señala hacia otra pared, donde se me muestran correos electrónicos, volantes y materiales para los sitios web de los así-llamados ministerios basados en la fe. Dice que muchos pueden testificar a la realidad de que estos ministerios siguen solicitando fondos y ofreciendo artículos de venta. Debemos preguntar por qué lo hacen, cuando se supone que se basan en la fe. Éste es un motivo por el cual Jesús sigue preguntando si hallará fe. Aunque es importante poner artículos al alcance de todos, éstos no deberían venderse como vende el mundo, continuamente alzando y bajando los precios. Eso constituye soborno, y les resta valor espiritual. Si los ministerios bajan sus costos de producción, podrán vender sus productos por menos dinero y sostener sus ministerios. Sin embargo, muchos ministerios van en contra de las instrucciones que Dios ha puesto al alcance de todos. Esos ministerios también luchan para poder pagar a sus empleados. Otro dato asombroso es que Amazing Facts y otros ministerios se vieron obligados a despedir empleados porque no tenían fondos para pagar sus salarios. Aun la manera como los evangelistas de Amazing Facts han sido empleados va en contra de la instrucción de Dios.

Los ministerios celebran reuniones evangelísticas y presentan un informe diciendo que muchos fueron bautizados. Pero, ¿fueron lavadas esas almas completamente del pecado, o sólo lavadas de la suciedad exterior? ¿Han sido bautizadas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, o en el nombre de la cuenta chequera, de la de ahorros y del capital comercial?7 ¿Cuántos de los bautizados constituyen estadísticas, en vez de almas salvadas para el cielo?

Un ministerio que desea basarse en la fe dejará de funcionar como un negocio. Los ministerios que no tienen plena fe que Dios proveerá, no se basan en la fe. No son sino negocios con fines de lucro. Es interesante notar que para un negocio con fines de lucro, un profeta es algo inservible. Fíjate en lo que se le pidió que escribiera Elena de White, profetiza de Dios:

Elena G. de White escribió:El Señor advierte a los obreros de sus instituciones de Battle Creek y la costa del Pacífico que siempre deben economizar. Vuestra rivalidad en la producción de libros, en la inclusión de tantas ilustraciones, está haciendo que se acumulen gastos en la obra. Estáis planeando constantemente bajar los precios de los libros. Eso es un error. Una vez que se haya rebajado el precio de un libro, no volverá a recuperarse. No es ésta la forma de proceder. Si deseáis colocar la obra sobre una base financiera sólida, no rebajéis los precios mediante ofertas especiales, las que mi Instructor llama incitación o soborno. Dios no quiere que hagáis esto. No aprueba estos métodos. Idead los medios adecuados para poner libros al alcance de familias que no pueden obtenerlos por cuenta propia.

Si hay personas que tienen que privarse de los libros porque no pueden adquirirlos debido al precio elevado, solicítese una contribución en beneficio de los que no pueden comprar. Nuestras casas editoras pueden ayudar en este sentido regalando libros en beneficio de quienes son incapaces de comprarlos sin ayuda. El Ministerio de Publicaciones, pp. 236-237

Nuestros periódicos se han ofrecido por un tiempo limitado a prueba a un precio muy bajo; pero esto no ha logrado el objeto buscado: obtener muchos suscriptores permanentes. Estos esfuerzos se hacen a un costo considerable, a menudo con pérdida, y con los mejores motivos; pero si no se hubiese reducido el precio, se habrían obtenido más suscriptores permanentes.

Se han hecho planes para reducir los precios de nuestros libros, sin hacer el cambio correspondiente en el costo de producción. Esto es un error. El trabajo debe realizarse en forma que compense. No se reduzca el precio de los libros por ofrecimientos especiales, que pueden llamarse incentivos o cohecho. Dios no aprueba estos métodos.

Hay demanda de libros de precio bajo, y esta demanda debe ser satisfecha. Pero el plan correcto consiste en disminuir el costo de producción.

En los campos nuevos, entre los pueblos ignorantes o parcialmente civilizados, hay gran necesidad de libros pequeños, que presenten la verdad en lenguaje sencillo, y que sean abundantemente ilustrados. Estos libros deben venderse a bajo precio, y las ilustraciones deben ser, por supuesto, poco costosas. Ibíd., pp. 254-255

Estoy muy deseosa de que la luz contenida en mis libros llegue a todas las personas posibles; porque Dios ha enviado el mensaje para todos. Estos libros contienen lecciones preciosas para la experiencia cristiana. No me atrevería a prohibir que estos libros se vendan en ocasiones especiales a bajo precio, por temor a estorbar su lectura, y así retener la luz de algunas almas que así podrían convertirse a la verdad. Ibíd., p. 397

He recibido manifestaciones que me hacen temer el plan de vender nuestros libros a un precio demasiado bajo. Muchos de los que se aprovecharían de esos precios bajos podrían pagar el precio completo con facilidad. Y algunos que compran los libros por poco dinero, los venderían a otros que tendrían que pagar los precios regulares. Ese tipo de plan provocaría circunstancias que no acarrearían los mejores resultados. Si halláis individuos merecedores que no pueden pagar un libro, es vuestro privilegio obsequiárselo. Pero debéis mantener vuestros libros a un precio que protegerá a los editores de sufrir pérdidas.

El enemigo siempre trata de sembrar zarzas y espinas entre el trigo precioso. Hay que trabajar con empeño para que nuestros esfuerzos logren el éxito. Aunque ciertos planes puedan parecer sabios, y aunque los hombres tengan las mejores intenciones al llevarlos a cabo, si esos planes producen disensión, verán que los buenos resultados deseados no se darán.

En las condiciones actuales, no me atrevo a hacer otra cosa que lo que he dicho. Aunque durante un tiempo podría haber mucho entusiasmo por ofrecer libros a un precio muy bajo, son pocos los que podrían hacer este tipo de trabajo. Y no puedo aceptar que hagan esto en mi nombre. ... No cometamos errores, porque estamos sembrando para la eternidad. Manuscript Releases (Manuscritos), tomo 1, p. 173 [Trad.]

Los ministerios que son fieles verdaderamente son ministerios basados en la fe. No se preocupan por los fondos mensuales ni ofrecen las palabras de Dios a precios especiales, sino que se arrodillan delante de Él, piden que Él los dirija y que supla todas sus necesidades. Cuando hagan esto, sus almacenes se llenarán de lo necesario conforme a los planes de Dios. Aquéllos que no son dirigidos por Dios, seguirán luchando y solicitando fondos. Además, tendrán que rendir cuentas los donantes que estén al tanto de estas prácticas y sigan apoyando a ministerios que no cambian sus prácticas para cumplir con las instrucciones de Dios.

Ya muchos han aprendido la verdad en cuanto a los diezmos. Ahora el Heraldo me muestra otro dato asombroso. Muchos de los que envían su dinero a esos ministerios no saben que los ministerios tienen que enviar todos los diezmos directamente a la asociación, y que sólo se les devuelve una pequeña porción a los ministerios. No es de sorprenderse que los ministerios vayan en declive financiero y que continuamente tengan que pedir fondos adicionales. Éste no fue un mandato de Dios, sino algo instituido por los dirigentes de las asociaciones.

Para que todos puedan entender más fácilmente, el Heraldo hizo la siguiente ilustración. Nuevamente se paró junto a la mesa, donde hay una tabla de cortar, un pan y un cuchillo. Me explica que el pan representa los fondos que la gente envía a un ministerio. Por ejemplo, anteriormente, Amazing Facts aceptaba diezmos y usaba todo para llevar almas perdidas a Cristo. Ya no lo hacen. Envían los fondos directamente a la asociación, donde se dividen esos fondos. Entonces, el Heraldo corta unas 10 tajadas muy delgaditas de pan y dice, “Esto representa lo que la asociación va a usar para asuntos espirituales”. Toma el resto del pan, un 70% del pan entero, y lo echa en un basurero. Divulga que la asociación usará esa cantidad para invertirla en la bolsa de valores. [Aquí se debe explicar que no es que el 70% se pierde, sino que se invierte en contra de las instrucciones dadas por Dios.] El Heraldo se dirige hacia mí y me pregunta, “¿Cuánto queda”? Le contesto, “Nada”. Él dice, “No, hay una cosa más que hace la asociación”. Toma una bolsita de plástico y vacía en ella las migas de pan que quedaron en la tabla de cortar. Dice, “Las asociaciones tienen un acuerdo con estos ministerios de devolverles lo que quede. Éste es un dato asombroso que queda muy claro”.

Dios pide que los ministerios que realmente desean confiar en Dios que confíen, de manera de ser verdaderos ministerios basados en la fe. Él pide que esos ministerios cumplan con su voluntad.8 Él desea recordar a los que apoyan a esos ministerios que tendrán que rendir cuentas.

El Heraldo dice, “Ven, debo mostrarte un dato muy asombroso”. Se me lleva a mi hogar, donde tengo mi ministerio. Dice el Heraldo, “Recibiste instrucción que nunca debes vender los libros que regalas libremente. Te fue dicho que nunca debes solicitar dinero. Se te dijo que diariamente debes pedir la dirección de Dios. Te fue dicho que si sigues siendo fiel, tendrás protección”. El Heraldo levanta su mano derecha y dice, “Mira lo que no has visto”. Me doy vuelta y veo que mi hogar está lleno de ángeles enviados por Dios. El Heraldo me dice que mire hacia afuera, y veo muchos ángeles con vestiduras de batalla. Me explica el Heraldo que todos esos ángeles han sido enviados para proteger lo que le pertenece a Dios y a los que piden su dirección cada día. Entonces, el Heraldo me dice que mire un poco más allá de la casa. Veo ángeles malignos con rostros oscuros. Caminan lentamente alrededor de la casa, pero siempre se les obliga a mantenerse apartados.

El Heraldo me asegura, “Mientras permanezcas fiel, Dios ha prometido su protección. Te fue dicho que Él siempre proveerá los fondos necesarios para el ministerio y para los gastos personales, que siempre tendrás suficiente para lo que Él te pida que hagas o para ir adonde Él te pida que vayas. Nunca te falta y recibes bendiciones cada mes. Aquéllos que oyen la voz de Dios en tus sueños y en los testimonios acudirán a Él. Otros escuchan la voz de Dios y apoyan financieramente. Esto debe quedar como un testamento de lo que constituye un verdadero ministerio basado en la fe”.

Entonces, el Heraldo me dice que debe presentarme otro asunto. Se me lleva a un lugar donde los que no entienden puedan aprender. Me encuentro en un cuarto que tiene muchos estantes llenos de libros. Un anciano está sentado junto a un escritorio que tiene una computadora. El Heraldo explica que es Cyril Hartman, un individuo que trabaja para el sitio web denominado Bibleinfo.com, y que su misión es tratar de probar que los mensajes que se me han mandado a dar vienen de Satanás. El Heraldo sigue diciendo, “Aunque yo he dicho muy claramente a quién yo sirvo, a los que se esfuerzan por denunciar los mensajes y probar sus propias ideas torcidas no les ha quedado claro”.

El Heraldo explica que Cyril Hartman ha torcido citas de la Biblia y del Espíritu de Profecía para hacerlas concordar con sus propias creencias, y para convencer a otros que los mensajes del Heraldo no vienen de Dios, a pesar de que sus propias creencias no pueden ser probadas por medio de la Palabra de Dios. Sigue diciendo el Heraldo que Dios mira a este hombre con mucho desagrado, porque presenta informes incompletos para convencer a los que, inocentes, buscan la verdad. Está haciendo lo mismo que hizo Ángel Rodríguez en el Biblical Research Institute (Instituto de Investigaciones Bíblicas) cuando trató de decir que el Heraldo no hace lo que su título indica. Sin embargo, él no buscó en la Biblia, sino que presentó sus propias declaraciones sin pruebas, las cuales el libro The TRUTH, the whole TRUTH, and nothing but the TRUTH (La VERDAD, toda la VERDAD y solamente la VERDAD) mostró eran falsas. Cuando Ángel Rodríguez escribió falsedades, estaba mintiendo. Ahora, Cyril Hartman está haciendo lo mismo, porque presenta su propio punto de vista, comparte datos falsos y descarta estos mensajes diciendo que no vienen de Dios. El Heraldo sugiere que ese anciano se pregunte a sí mismo si él verá los ojos de Jesús cuando Él llame a sus santos a la vida eterna. ¿Sirve él a Dios y está dispuesto a humillarse a sí mismo? O, ¿sirve al yo, orgulloso y jactancioso?

En el sueño, “El Fin”, se presentó el dato que el sábado fue la primera institución, y que el matrimonio fue la segunda. Cyril Hartman ha torcido la Palabra de Dios en Génesis para acomodar su propia idea. Cuando Moisés escribió el libro de Génesis, no lo hizo en un orden cronológico, perfecto en cada detalle. Muchos creen que sí. Cyril Hartman ha declarado una falsedad al decir que el sábado fue la segunda institución y el matrimonio la primera. Sin embargo, conforme al plan divino de Dios, Él nos ha dado las respuestas a estas preguntas por medio de su profetiza, Elena de White. Muchos ya no desean escuchar las palabras de su profetiza. Si ellos le piden a Dios, Él los guiará a las respuestas. Él le indicó a Elena de White que escribiera lo siguiente, tal como aparece en el libro, La Maravillosa Gracia de Dios, página 131:

Elena G. de White escribió:La ley de Dios existía antes de que el hombre fuera creado. Fue adaptada a las condiciones de seres santos: aun los ángeles eran gobernados por ella. No se cambiaron los principios de justicia después de la caída. Nada fue quitado de la ley. No podía mejorarse ninguno de sus santos preceptos. Y así como ha existido desde el comienzo, de la misma manera continuará existiendo por los siglos perpetuos de la eternidad.

De esto queda claro que cuando Dios creó a Adán y Eva, él colocó su ley en sus mentes. Con su primer aliento, tenían un conocimiento pleno de la santidad del sábado. Hasta los ángeles eran gobernados y vivían conforme al sábado antes de que se establecieran los fundamentos de esta tierra. Gracias a lo que el Gran Creador ha enseñado, queda claro que el sábado era, es y siempre será, la primera institución. El matrimonio fue la segunda institución, pero el matrimonio dejará de existir cuando Cristo venga por segunda vez.9 Sin embargo, el sábado perdurará para siempre.10

Todavía asido de la mano del Heraldo, regresamos al pasillo. Miro a ese rostro que refleja tanta paciencia y entendimiento. Él me dice que lo que se me acaba de mostrar consiste de datos necesarios para ayudar a los individuos que desean caminar con Jesús. Aquéllos que disfrutan del estudio profundo de los mensajes de Dios, deben saber que en este sueño el Padre celestial ha colocado gemas de su ley y su amor que antes estaban ocultados. Me sonríe y me explica que yo debo seguir sirviendo y que debo esforzarme por fortalecer mi fe. Junto con aquéllos que son, aquéllos que juntos constituyen Hliva, debo seguir adelante con estos datos asombrosos que me han sido mostrados.

       Mensajes Selectos, tomo 1, p. 138
       Cuando el poder divino se combine con el esfuerzo humano, la obra se propagará como fuego en el rastrojo. Dios empleará instrumentos cuyo origen no podrá discernir el hombre: ángeles harán una obra que los hombres podrían haber tenido la bendición de realizar si no hubieran sido descuidados en responder a las demandas de Dios.
       Eventos de los Últimos Días, p. 27
       Las plagas de Dios ya están cayendo sobre la tierra, arrasando las estructuras más costosas como si fuera mediante un soplo de fuego desde el cielo. ¿No harán estos juicios recapacitar a los profesos cristianos? Dios los permite para que el mundo preste atención, para que los pecadores le teman y tiemblen ante él.
       The Early Elmshaven Years (Los Primeros Años en Elmshaven), Arthur L. White
       El jefe de bomberos Weeks, quien había estado encargado de apagar varios incendios grandes en Battle Creek, después dijo que él había intentado apagar cada incendio adventista, y que su puntaje era cero. “Hay algo extraño”, dijo él, “en cuanto a esos incendios adventistas, porque el agua que se les echaba actuaba más como gasolina”. B. P. Fairchild a Arturo White, 4 de diciembre de 1965. [Trad.]
       El Camino a Cristo, p. 70
       Conságrate a Dios todas las mañanas; haz de esto tu primer trabajo. Sea tu oración: “Tómame ¡oh Señor! como enteramente tuyo. Pongo todos mis planes a tus pies. Úsame hoy en tu servicio. Mora conmigo, y sea toda mi obra hecha en ti.” Este es un asunto diario. Cada mañana, conságrate a Dios por ese día. Somete todos tus planes a Él, para ponerlos en práctica o abandonarlos, según te lo indicare su providencia. Podrás así poner cada día tu vida en las manos de Dios, y ella será cada vez más semejante a la de Cristo.

       Mateo 13:45-46
       También es semejante el reino de los cielos a un mercader que busca perlas finas, y habiendo hallado una perla de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.
       Apocalipsis 3:17
       Porque dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
       Testimonios para la Iglesia, tomo 5, p. 199
       Por muy grande que sea la altura en que haya estado cualquier ministro en el favor de Dios, si deja de seguir la luz que Dios le dio, si se niega a ser enseñado como un niñito, caerá con las tinieblas y los engaños satánicos, y conducirá a otros por la misma senda.
       Consejos sobre la Mayordomía, p. 151
       El hombre mundano no se conforma con tener suficiente para vivir, ni siquiera con la abundancia. Siempre está tratando de poseer un capital comercial más grande y encamina en esa dirección cada pensamiento y cada facultad.
       Apocalipsis 3:2-3
       Sé vigilante, y consolida lo que queda, lo que está a punto de morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Recuerda, pues, cómo has recibido y oíste; y sigue guardándolo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como un ladrón, y no conoces de ningún modo a qué hora vendré sobre ti.

       Apocalipsis 3:19
       Yo reprendo y corrijo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.
       Mateo 22:30
       Porque, en la resurrección no se casan ni son dadas en matrimonio, sino que son como los ángeles de Dios en el cielo.

       Maranata: El Señor Viene, p. 380
       Hay quienes hoy día expresan su creencia de que habrá casamientos y nacimientos en la tierra nueva, pero los que creen en las Escrituras no pueden aceptar tales doctrinas. La doctrina de que nacerán niños en la tierra nueva no es una parte de la “palabra profética más segura” 2 Pedro 1:19. Las palabras de Cristo son demasiado claras para ser mal entendidas. Debieran resolver para siempre la cuestión de los casamientos y nacimientos en la tierra nueva. Ni los que serán levantados de los muertos ni los que serán trasladados sin ver la muerte se casarán o serán dados en casamiento. Serán como los ángeles de Dios, miembros de la familia real.
       Isaías 66:22-23
       Porque como los cielos nuevos y la tierra nueva que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y sucederá que de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.


*I’m Pressing on the Upward Way  (Prosigo hacia el cielo)  Traducción libre de la letra de Johnson Oatman, Jr.

**“Anhelo ser limpio”.  Letra de E. L. Maxwell, Himnario Adventista, 1962.

Fuente: http://www.formypeople.org/Sp/sp_49_amazing_facts.shtml

_________________
_________________________
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.  Juan 3:16
--------------------------------    www.laspredicas.com    ------------------------------
http://exp78.blogspot.com http://foro.laspredicas.com

Jakemax
Admin

Edad : 37
País : México
Masculino Cantidad de envíos : 423
Estado o Provincia : Jalisco
Fecha de inscripción : 01/08/2008

http://www.laspredicas.com

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.